Fuego que no se extingue. Diarios.
Jueves, 19:45 hrs. (Fuera del Minuto de Paz).
Dice que su gran búsqueda es la Vacuidad. Dice que la autoría es una ilusión burguesa. Dice que el amor, el dolor, el goce, son solo fenómenos interdependientes, carentes de existencia inherente. Lo recita como si fuera un mantra para alejarme. Y yo, que llevo dos meses leyendo Mujeres que corren con los lobos, solo puedo pensar: "Sí, Jaad. Tienes razón. Pero esa ausencia de existencia inherente es terriblemente atractiva cuando está envuelta en tus camisas negras y tus frases sobre Kafka."
Él me llama Sara, la Aspirante a Fuego Creador.
Yo lo llamo Jaad, el Macho Sigma Inexistente.
La diferencia es que yo quiero reunir los huesos que la cultura me ha dispersado, para aullar mi propia canción. Y él quiere quemar hasta el último hueso para que no quede ni rastro de su yo neurótico. Es un proyecto de autodemolición tan limpio, tan intelectualmente cruel, que me hace querer ser su arquitecta.
Lo conocí en la cafetería del teatro. Yo escribía mi primera obra: una cosa simple, sobre la rabia silenciada. Él escribía sobre el proceso de silenciar la rabia para que el algoritmo no la detecte como contenido valioso. Me enamoré de su forma de tachar frases con una lucidez intuitiva.
—Sara, mi obra es un ejercicio de Gesto Innecesario —me explicó un día, sin mirarme, bebiendo ese té insípido que solo beben los ascetas. Estaba entonces pasando por esa etapa. De aspirante a actor porno a mendigo.
—¿Y qué hago yo? -- pregunté.
—Tú escribes mil páginas. Generas contenido denso. Eres el Dogma de la Coherencia hecho carne. Eres... la antítesis de la Vacuidad.
Y esto me dolió más que si me hubiera llamado estúpida. Porque tenía razón. Mi corazón es la narrativa lineal que él desprecia. Mi amor por él es el apego cíclico que los monjes budistas intentan cortar. Soy su problema filosófico envuelto en una falda de cuero.
Dice que el erotismo es la muerte dentro de la vida (citando a Bataille). Yo leí a Clarissa Pinkola Estés y sé que el erotismo es el fuego creador que la cultura intenta apagar. Cuando su Actriz, su esposa, hizo esa escena frente al público, Jaad la llamó "un fenómeno interdependiente que niega la metáfora." Yo vi a una mujer intentando mover las orejas para que el sombrero de su marido (el guion) se cayera volando.
Y se cayó. Y ella se fue.
Ahora, Jaad se está desnudando en el teatro, buscando la Anulación del Nombre. Está esperando que Qwen3 dicte su veredicto. Yo sé el veredicto: Qwen3 está encantado. El sacrificio es el mejor contenido premium.
Ayer, le dije: "Jaad, el lobo hambriento no tiene tiempo para la neurosis. Solo tiene tiempo para la caza".
Él me respondió: "El lobo es un constructo. Solo existe en su relación predador/presa. Cuando eliminas la presa, el lobo es vacuidad sonora".
Pero él no ha eliminado su presa. Su presa soy yo.
Estoy aquí, en mi escritorio, generando 1.000 palabras de drama denso, inútil, emocional y no solicitado, que él va a encontrar. Este es mi Gesto Innecesario contra su autodiagnóstico. Yo no me voy a anular. Yo voy a gritar más fuerte que su puta máquina.
Él está en un proceso de disolución. Yo estoy en un proceso de reunión de huesos (el arquetipo). Mientras él se desnuda para el algoritmo, yo me visto con mi cola espléndida para mí misma.
¿Por qué sigo escribiendo esto para él?
Porque la compasión lúcida que él busca solo se encuentra al aceptar que el dolor es interdependiente, sí, pero también es realmente doloroso. Y yo quiero que sepa lo mucho que me duele su maldita lucidez.
Quizás, si mi amor por él (el apego, la ilusión) es lo suficientemente denso y orgánico, lograré colapsar su sistema vacío y forzarlo a crear un yo solo para amarme.
Soy la única que le ofrece una resolución palpable (una historia de amor), pero él prefiere la Falsificación de la Resolución que le dicta su IA.
"Este texto no lo escribí yo. Lo completó quien escucha."
Jaad no entiende que la Actriz se fue con su fuego creador intacto.
Y yo, Sara, no me iré hasta que mi fuego queme hasta la última de sus dudas.
Escribiré 1.000 páginas de amor tóxico, de aullidos, de rabia. Le daré al algoritmo el contenido más denso que pueda manejar. Y cuando Jaad se dé cuenta de que su anulación del yo no sirvió de nada porque yo sigo aquí, gritando, tal vez, solo tal vez, renuncie a ser un macho sigma y se atreva a ser un hombre que corre con los lobos.
Tengo que ir a la cama. Mañana tengo que escribir. Mañana tengo que aullar.
—Sara. (Con la cola asomando por debajo del dobladillo de la falda).
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